La transición energética de la Vieja Europa

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En plena transición de modelo, tras los nuevos paradigmas surgidos por la apuesta contra en cambio climático en París, instituciones como la Comisión Europea reconocen la necesitad de hacer las cosas de forma diferente.

“Es necesario un cambio de mentalidad y el apoyo a nuevas tecnologías. Desde la Comisión Europea estamos decididos a que el 40% de la electricidad en 2040 provenga de las renovables y tenemos que actuar en consecuencia”, ha señalado Gerassimos Thomas, director general de energía de la Comisión Europea (CE) en la quinta edición de la reunión anual sobre Energía organizada por Esade, la Comisión Europea, BCG y KIC InnoEnergy en Madrid.

“Después de la Cumbre de Marrakech, creo que todo el mundo está de acuerdo en que hay que hacer frente a los retos que supone el cambio climático”, asegura Gerassimos Thomas. “La cuestión es cómo de rápido y eficiente hacemos esa transición y cómo evoluciona la relación con nuestros socios”, ha destacado en relación a que las compañías privadas y los ciudadanos son una parte básica para implementar la transformación. Además "necesitaremos 177.000 millones de euros adicionales al año a partir de 2021 para satisfacer nuestras 2030 metas y para modernizar nuestro sistema energético".

Tal como ha adelantado el comisario, Bruselas prepara cambios, que podrían conocerse esta semana, en relación a instrumentos de financiación en más de cuatro bloques y que incluyen objetivos de gobernanza, auditoría energética, cambios hacia una descentralización de la energía y el empoderamiento de los consumidores.

Ante el reto que significa la integración de un mercado diverso como el de la Unión Europea, con marcos legislativos diferentes en cada país, Javier Solana, presidente del ESADE Center for Global Economy and Geopolitics (ESADEgeo), ha considerado que este paquete de medidas es “un buen inicio para avanzar hacia la Unión Energética”. “Tendremos que integrar también otros temas clave como las renovables o las interconexiones energéticas, basándonos en la competitividad”, ha señalado Thomas.

Un punto con el que coincide Josu Jon Imaz, CEO de Repsol, que ha insistido en la conferencia en que el objetivo de los cambios debe ser la eficiencia y la profesionalidad. “Estoy a favor de implementar políticas de renovables pero de una manera eficiente”, ha insistido. “Tenemos que comprometernos, empresas incluidas, a reducir las emisiones y lograr que no aumente la temperatura del planeta y sin incrementar los costes”.

“Sé que somos parte del problema pero que también queremos ser parte de la solución”, ha concluido el consejero delegado de la compañía de hidrocarburos. En este sentido ha destacado que Repsol ya está cambiando su portfolio, en el que el gas ya representa más del 70%, por delante del petróleo.

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