Las arenas bituminosas de Canadá

0 segundo leer
0

Por Martha Jurado

El nuevo Gobierno liberal del país cuenta entre sus retos con mantener el impulso de este recurso no convencional sobre el que se sustentan sus reservas futuras y que podría competir con el crudo extrapesado latinoamericano.

Alas crecientes dificultades que enfrenta la industria petrolera canadiense tras la caída de los precios del petróleo, como una menor producción de arenas bituminosas y la amenaza de falta de inversión, se le une ahora el rechazo definitivo a Keystone XL. En noviembre, el presidente estadounidense Barack Obama retiraba su apoyo al proyecto estratégico que prometía mejorar las exportaciones de crudo entre EEUU y Canadá en las próximas décadas y que podría competir con otros exportadores como Venezuela o México. La ampliación de Keystone ha sido además un foco de conflicto durante el mandato conservador del hasta ahora presidente canadiense, Stephen Harper, que ha tensado las relaciones con su vecino tras las insistentes llamadas a la construcción del polémico oleoducto, pese a las críticas medioambientales recibidas.

En este sentido, la reciente victoria del liberal Justin Trudeau en las elecciones de octubre llega como un soplo de aire fresco, no solo para la economía del país sino para la industria energética. El cambio de rumbo que propone Trudeau frente a su antecesor es reemplazar la austeridad y la búsqueda prioritaria del equilibrio fiscal, por un aumento del gasto público para estimular la economía, recién salida de una pequeña recesión técnica bajo el impacto del desplome de los precios del petróleo. A pesar de que el político, hijo del expresidente Pierre Elliot Trudeaudurante los años 70 y 80, aboga por políticas verdes, ha declarado en varias ocasiones su apoyo al sector energético. Es más, tras el rechazo de Keystone XL, el nuevo presidente canadiense lamentó la decisión de EEUU pero aseguró que “los vínculos entre Canadá y Estados Unidos abarcan más que un solo proyecto. Estoy impaciente por reunirme con el presidente Obama”, declaró ante los periodistas. “Los canadienses deseaban un Gobierno en quien puedan confiar para la protección del medio ambiente y que al mismo tiempo sea capaz de estimular la economía”.

Entre las promesas de su programa electoral destaca el fomento de la inversión en el sector de los hidrocarburos, el apoyo a nuevos proyectos de infraestructuras, y sobre todo, el compromiso de seguir apostando por las arenas bituminosas del oeste de Canadá, que suponen la mitad de la producción total de 4,2 millones de barriles de petróleo diarios (MMbd) en 2014, que se completa con el crudo convencional y otros líquidos. Las bituminosas representan además casi todas reservas de hidrocarburos del país, según Natural Resources of Canada. Así, la elección de Trudeau, en el Gobierno desde el 4 de noviembre, ha sido bien recibida entre los empresarios petroleros canadienses, preocupados desde hace meses por su futuro. Aunque la Asociación Canadiense de Productores de Petróleo (CAPP) confía en que la producción de este recurso no convencional ubicado en la región de Alberta siga creciendo otro 30 por ciento en 2020, lo cierto es que estas estimaciones son menores a las que se hicieron anteriormente (ver cuadro). Después del boom de las arenas bituminosas que atrajo durante los últimos 15 años a las mayores petroleras del mundo a Canadá y que impulsó al país a ser el tercero en reservas a nivel mundial (pasando de 10.000 millones de barriles en 2000, a 173.000 MMb en 2014), el sector se encuentra ahora en una encrucijada. “La industria del petróleo canadiense se enfrenta a riesgos en varios frentes en un mercado transformado por el aumento de la producción del crudo mundial y unos bajos precios del petróleo”, reconoce la propia Asociación Canadiense de Productores de Petróleo (CAPP), que señala además los todavía elevados costes de extracción de las bituminosas, cercanos a los 50 dólares el barril. Esto se debe principalmente al complejo proceso por el que se obtiene el bitumen o petróleo crudo sintético, mezclado con arena, arcilla y agua en su estado natural y que ha sido también un obstáculo por sus posibles efectos nocivos en el medio ambiente.

Empresas

Con todo, para 2015 la CAPP pronostica volúmenes de 2,29 millones de barriles diarios de arenas bituminosas, 130.000 barriles diarios más que los registrados en 2014, a medida que estén listos los proyectos desarrollados durante estos años por empresas locales como Suncor, Syncrude, Canadian Natural Resources o Imperial Oil, pero también por grandes petroleras internacionales como Exxon, Chevron, ConocoPhillips, BP, Shell, Statoil o Total.  Y es que este recurso no convencional ha llegado a atraer inversiones de hasta 200.000 millones de dólares en la última década, según Bloomberg . Las grandes empresas chinas también han invertido mucho en este crudo extrapesado y otros ámbitos del sector energético canadiense desde2010, con participaciones en proyectos como el de Athabasca Oil Corporation en Dover o los de Syncrude. También han protagonizado importantes adquisiciones como la de la empresa Nexen por parte de CNOOC, con la que se convirtió en la primera empresa china en operar arenas petrolíferas a escala comercial.

Pero en la actualidad, el desplome de los precios dificulta la atracción de nuevas inversiones, consideradas como arriesgadas, y sobre todo de nuevos proyectos con técnicas mejoradas necesarios para mantener esta industria más allá de 2020, fecha en la que se calcula que estén terminados los proyectos actualmente en construcción. Las grandes compañías como Total o Shell ya han anunciado que desinvertirán en la región debido a las dificultades actuales. Algo parecido a los productores canadienses de petróleo, como Cenovus, Canadian Natural y Suncor, que aparcarán, sin abandonar,  sus planes de explotación subsuperficiales de arenas bituminosas hasta que los precios mundiales del petróleo se reduzcan. Dentro de esta reestructuración se enmarca la reciente oferta de Suncor para comprar Canadian Oil Sands, propietario de 37 por ciento del consorcio minero de arenas bituminosasSyncrude, de manera que solo las empresas con balances sólidos están en disposición de crecer.

Esto podría reducir el crecimiento en la producción canadiense en la próxima década ya que más de la mitad de la producción actual de arenas bituminosas no es factible por debajo de los 44 dólares el barril, según un informe de TD Securities Inc. recientemente publicado. Ahora bien, la técnica ha mejorado frente al pasado gracias a la experiencia adquirida por los operadores. Si bien anteriormente la producción de bituminosas era más cara que la de shale , el crudo sintético de Alberta es ahora más competitivo. Los depósitos de arenas petrolíferas no requieren de la perforación del subsuelo para extraer el recurso sino que el método consiste en técnicas similares a las utilizadas en la minería a cielo abierto, y luego se procede a su separación en una planta diseñada para tal fin, o bien se procede a separarlo in situ nyectando disolventes junto con vapor o agua caliente a altas presiones. Compañías como Suncorp siguen depurando la técnica y pretenden sustituir el sistema hasta ahora utilizado de extracción por vapor (SAGD) por sus siglas en inglés, a uno mucho más elaborado basado en el calor electromagnético, que podría bajar los costes de extracción a 25 dólares por barril. También existen nuevos proyectos SAGD, pero requieren un precio promedio del petróleo de 80,06 para recuperar el envío y otros costes, más un 10 por ciento de retorno sobre la inversión, según un estudio reciente realizado por el Instituto Canadiense de Investigación de Energía.

Mejorar estas técnicas y aplicar la innovación para aplacar las críticas que aún se vierten sobre los daños ambientales, es uno de los principales retos a los que se enfrenta la industria. Ecologistas en Acción afirma que “estas arenas provocan graves daños ambientales durante su extracción y traslado y se convierten después en combustibles que emiten un 23 por ciento más de gases de efecto invernadero que los carburantes convencionales”.

La ubicación de las arenas en los alejados bosques boreales de Alberta, también es foco de conflicto ya que los activistas alegan que el proceso productivo afectaa grupos indígenas, que ven alterado su hábitat. El Ejecutivo de Trudeau tiene también un nuevo enfoque a este respecto: “El Gobierno de Canadá trabajará junto a las provincias, territorios y los países que comparten nuestra postura al respecto, con el fin de combatir el cambio climático, adaptarse a las consecuencias que implica y crear los empleos verdes del mañana”, aseguró tras jurar el cargo.

Comercio

A pesar de las menores previsiones de producción, la capacidad de suministro de Canadá es alta. Esto podría suponer más presión para el resto de los países productores, y en especial para aquellas economías que comercian con crudo pesado, como México o Venezuela, del que las bituminosas son una alternativa. Seríaun “efecto cascada”, que obligaría a los otros países a bajar más sus precios para competir, según apunta William Edwards, consultor de energía, ya que el crudo canadiense se ofrece con descuentos debido al coste de transporte. La lucha por la compra de crudo, ya ha obligado a México a ofrecer descuento de 3,70 dpb, a Estados Unidos. La oferta canadiense juega en contra del crudo de estos países latinoamericanos que tradicionalmente han abastecido a las refinerías de las costas de Texas y Louisiana y que ven ahora disminuida su cuota de mercado. La principal ventaja competitiva de Canadá es su cercanía a Estados Unidos, que lo convierte en su principal socio comercial. Eso le permite por un lado ser el único país que puede comprar crudo a Estados Unidos hasta que se levante el veto a lasexportaciones de crudo estadounidense.

Y por otro, mantener una posición destacada dentro de las importaciones estadounidenses de crudo. Éstas incluso aumentaron hasta un 58 por ciento en la última década, mientras que en el resto del mundo han disminuido por el incremento de la producción interna derivada del fracking , según señala la EIA. Así, en 2014 casi todas las exportaciones de petróleo de Canadá tuvieron como destino EEUU (3,4 MMbd de petróleo y sus derivados).

O lo que es lo mismo, Canadá sigue siendo la mayor fuente de las importaciones estadounidenses de petróleo crudo y productos refinados (37 por ciento), según la EIA. Como se observa en el cuadro 2, la mayoría de los envíos procedieron de las provincias occidentales canadienses (West Canada) y fueron hacia el Medio Oeste estadounidense (PADD II), gracias a las infraestructuras que conectan ambas zonas. Pero aún queda en este sentido mejorar la capacidad de las conexiones con la costa del Golfo de EEUU (PAD III), con una mayor demanda y que contiene refinerías con mayor capacidad de procesamiento de petróleo pesado, como el que viene de los principales yacimientos de Alberta: Athabasca, Cold Lake y Peace River.

Infraestrucuras

Para lograr mejorar la venta de crudo canadiense es vital desatascar el cuello de botella de su transporte para conectar con los mercados de refinación de oeste a este del país, que actualmente cuenta con 40.200 kilómetros. Por el momento, empresas como Pembina, Llanuras Midstream o Spectra Energy operanlos principales sistemas nacionales de oleoductos. Mientras, cuatro empresas gestionan la mayoría de los oleoductos dedicados a la exportación y se encargan de los proyectos de ampliación: Enbridge, Kinder Morgan, Spectra y TransCanada, transportando 3,4 MMbd de crudo y otros líquidos en 2014. Sin embargo, un volumen creciente se transporta por ferrocarril debido a las limitaciones de infraestructura. De ahí que hayan surgido numerosos planes para ampliar la capacidad, como el rechazado Keystone XL presentado por TransCanada  hace siete años.

Tal como muestra el gráfico 3, tanto los proyectos de oleoductos existentes, como los propuestos para los próximos cinco años, podrían ofrecer grandes volúmenes de crudo del oeste de Canadá a EEUU y los mercados offshore . Pero como se ha visto, muchos de ellos deben superar aún la oposición por el riesgo de derrames petroleros o de agresión al entorno. Durante el año se han concluido proyectos como el gasoducto Seaway Twin a EEUU, pero aún quedan muchos en el tintero, que se espera que sean impulsados por el nuevo Gobierno. Además, Canadá ya está desarrollando nuevas formas de diversificar sus socios comerciales, en especial mediante la ampliación de vínculos con los mercados emergentes de Asia y Europa.

El petróleo crudo desde el oeste de Canadá ha tenido un acceso limitado al transporte por mar, pero existe un creciente interés en la oferta de crudo canadiense hacia estas zonas, que son el principal foco de demanda mundial, con implicaciones para los flujos comerciales y los precios recibidos por los productores de crudo de Canadá.

 

Cargue Artículos Más Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mira además

Dacia lanzará un coche eléctrico barato y urbano